Nuestros amigos de cuatro patas pueden requerir anestesia como parte de una cirugía o procedimiento. El hecho de adormecerlos se consigue mediante la administración de medicamentos que suprimen la respuesta nerviosa del perro. Cuando se le suministra anestesia normal, el animal se encuentra inconsciente, no puede moverse y no siente ningún dolor. Además se le puede administrar para adormilar un área específica, de forma parcial. El tipo de anestesia para mascotas dependerá de la decisión del especialista y de la situación individual de cada perro.
¿Qué anestesia para mascotas existen?
Si tu mascota debe someterse a un proceso quirúrgico, seguramente el veterinario te habrá informado de la posibilidad de colocar anestesia. Es por eso que a continuación te contaremos todo lo que debes conocer sobre ella.
Pre anestésico
Muchos veterinarios colocan un sedante suave para calmar al perro y de esta forma poder manejarlo y prepararlo más fácilmente para la cirugía. La acepromacina se usa comúnmente, pero hay muchos medicamentos y combinaciones de ellos, que asimismo son altamente efectivos.
Inducción anestésica
Como su nombre indica, este agente anestésico inicia el proceso de anestesia. Propofol es el nombre como se la conoce, hay una gran variedad de opciones. La anestesia de inducción se administra por vía intravenosa. La idea es establecer un anestésico de acción rápida y allanar el camino para la inhalante que es aún más potente.
Inhalante anestésico
La anestesia por inhalación requiere un tubo de respiración, que se coloca en la tráquea para certificar que el perro reciba las cantidades necesarias durante el proceso quirúrgico.
Hoy en día, la mayoría de las prácticas veterinarias usan isoflurano y sevoflurano. El isoflurano es el más utilizado para los caninos en los Estados Unidos, el sevoflurano es un agente más nuevo que asimismo se usa comúnmente.
¿Cómo se monitorea a un perro durante la anestesia?
En estos casos, se ponen en marcha varias medidas de seguridad para ayudar a disminuir el peligro. Incluyen:
- El asistente quirúrgico que está presente durante el evento para controlar los signos vitales del perro y ayudar a ajustar los niveles anestésicos, bajo la dirección del veterinario.
- Un monitor de frecuencia cardíaca cuenta los latidos del corazón de su mascota por minuto.
- Un electrocardiograma monitorea la frecuencia cardíaca y el patrón de latidos cardíacos de su perro.
Se puede controlar la temperatura corporal central y la presión arterial. La oximetría de pulso se puede usar para controlar la cantidad de oxígeno en la sangre de su perro.
Las mejoras recientes en los agentes anestésicos permiten una recuperación rápida, y tu perro casi debería volver a la normalidad cuando lo recojas luego de la operación.